DASHBOX es el sistema de caja registradora y control de stock y ventas para tu panadería o kiosko. Arrancá gratis, sin tarjeta. Sigue vendiendo aunque se corte la wifi, factura con ARCA y tenés soporte los 365 días del año.
O el “gratis” vive en un servidor ajeno y se cae justo cuando tenés cola, o te clavan un sistema caro y el día que algo no anda no hay nadie del otro lado. Vos solo querés cobrar y que ande.
Las apps online están buenísimas hasta que se corta la wifi o el servidor del proveedor se cae. Ahí no cobrás.
Te cobran una instalación carísima por adelantado y después quedás a pie: sin soporte, sin poder probar antes, atado a que funcione.
Mismo mostrador, cero dependencia. Probás sin pagar, DASHBOX guarda todo en tu computadora, cobra sin internet y del otro lado hay alguien que te atiende los 365 días.
Descargás y probás con tus primeros productos y el lector de código. Si te sirve, pasás a un plan pago; si no, no seguís.
Base de datos local. Se corta la luz de la wifi y vos seguís cobrando como si nada. Tus datos quedan en tu equipo, con backup diario.
Todos los días del año. Te ayudamos a instalar, cargar el catálogo y resolver cualquier cosa por WhatsApp, sin esperar al lunes.
Una pantalla pensada para el mostrador: botones grandes, el total siempre a la vista y el cierre de caja en dos toques. Al final del día ves cuánto vendiste sin sacar la calculadora.
Pantallas reales de DASHBOX (tema oscuro de alto contraste, pensado para pantallas de mostrador).
No es un ERP gigante. Es la caja que necesita un comercio chico: rápida, con el hardware que ya usás y sin cosas que sobran.
Efectivo, débito, crédito, QR y transferencia con tu alias. Calcula el vuelto solo y lo imprime en el ticket.
Pasás el producto y va derecho al carrito. Lector HID común, sin drivers raros. Ideal para kiosko.
Anda con cualquier impresora térmica (ESC/POS). ¿Tenés otro modelo? Consultanos y la sumamos. Imprime con tu logo y alias, y calcula el vuelto solo.
La empleada cierra sin ver los montos: deja el fondo y guarda el sobre con el ticket Z. Vos contás después.
Qué vendés más, por hora y por día. Control de stock con aviso de “reponer” cuando baja del mínimo.
Copia diaria de todo, con rotación. Si se rompe la compu, reinstalás y seguís donde estabas.
Factura C con CAE y QR, impresa en la misma térmica. Si no hay internet, la venta se cobra igual y el comprobante sale solo al reconectar.
Mirá cuánto vendió el local desde el celular, estés donde estés. La caja sigue andando offline: la nube es solo para ver.
Lo mismo que buscás cuando googleás “sistema de stock y ventas” o “caja registradora”, pero sin las trampas de siempre.
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RecomendadoDASHBOX
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Sistema tradicional |
App “gratis” online |
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| ¿Funciona sin internet? | Sí, 100% offline | A veces / limitado | No |
| ¿Lo probás antes de pagar? | Gratis, sin tarjeta | Pagás la instalación primero | Sí, hasta que te cobra |
| ¿De quién son tus datos? | Tuyos, en tu PC | Depende | Del proveedor |
| Factura electrónica ARCA | Factura C con CAE y QR | Sí, con costo aparte | Depende del plan |
| Venta por peso, unidad o monto | Todo junto | Depende del plan | Limitado |
| Cierre de caja Z a ciegas | Sí | Rara vez | No |
| ¿Quién te atiende si falla? | Los 365 días, por WhatsApp | Horario de oficina | Un formulario y a esperar |
* Comparación general del mercado de POS para comercios chicos en Argentina. Las funciones de cada competidor varían según el plan contratado.
Elegís el rubro y DASHBOX prende las funciones que te sirven y apaga las que no. Sin versiones distintas ni complicaciones.
Vendés por peso todo el día. Cargás el peso o el monto y cobrás en dos toques.
Cientos de productos con código de barras. Pasás, suena, cobrás y controlás el stock.
Se me cortó internet toda una mañana y seguí cobrando lo más bien. Con el sistema de antes me quedaba parado con la cola en la puerta.
Lo probé gratis unos días antes de decidir, así que cuando pasé al plan pago ya sabía que me servía. Un domingo tuve una duda y me contestaron igual.
El cierre de caja a ciegas me cambió la vida. La chica cierra sola sin ver los números y yo cuento el sobre tranquilo cuando llego.
Pasé todo el catálogo desde el Excel en cinco minutos y arranqué a leer con el código de barras el mismo día. Volaba.
Instalarlo fue un trámite y me lo dejaron andando con mis productos. Encima no depende de internet, que por acá es un tema.
Al final del día veo cuánto vendí y qué se movió más sin sacar la calculadora. Simple, como tiene que ser.
En la hora pico cobro sin trabarme y el ticket sale al toque. Los chicos que me ayudan lo aprendieron en una tarde.
Sin tarjeta para arrancar y sin contrato: probás DASHBOX en tu mostrador y, si te convence, elegís el plan. Cancelás cuando quieras.
Precios en pesos, por comercio. La caja siempre anda offline — hasta en el plan Ultra, la nube es sólo para mirar de lejos.
Probá DASHBOX en tu panadería o kiosko. Te lo dejamos instalado y andando con tus productos cargados.
Libertad 845, Cañuelas, Buenos Aires